El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Su extensión alcanza casi 1/5 parte de la provincia de Jaén y lo convierte en el espacio natural protegido de mayor extensión de España. La Sierra de Cazorla está situado en el extremo oriental de la provincia de Jaén, limitando con las provincias de Granada y Albacete. Para los amantes del turismo rural la región ofrece una amplia selección de alojamientos rurales, fincas, cortijos, casas rurales y hoteles rurales.
Este extenso Parque Natural lo conforman 23 municipios; de ellos corresponden a la Comarca de Cazorla: Chilluevar, La Iruela, Peal de Becerro, Santo Tomé, Quesada, Hinojares, Huesa, Pozo Alcón y Cazorla; La Comarca de Segura: Beas de Segura, Benatae, Genave, Hornos de Segura, Orcera, Segura de la Sierra, Siles, Torres de Albánchez, La Puerta de Segura y Santiago-Pontones; La Comarca de Las Villas: Iznatoraf, Sorihuela de Guadalimar, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo. En la mayoría de estos pueblos el turismo rural ha crecido en la ultima decada, sobre todo impulsado por el uso de internet. La oferta de alojamiento rural Cazorla está entre la más extensa de la provincia de Jaén.
Ademas de alojamientos rurales para los amantes del turismo rural el Parque Natural de las Sierras de Cazorla ofrece un amplio abanico de posibilidades recreativas y de otras distracciones: Coto Nacional de Caza Mayor por excelencia, en el abundan especies como ciervos, gamos, muflones, jabalíes y cabras montesas, así como las de caza menor (perdiz roja, zorzales, liebre, conejo de monte). El aficionado a la pesca podrá probar fortuna con la trucha común, la trucha arco iris, el cacho, el barbo, el black-bass, la boga. Pero el mayor disfrute y regocijo del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas es la pasión por la naturaleza viva, la posibilidad de captar con nuestra cámara fotográfica o vídeo, un primer plano del elegante ciervo o asistir a finales de septiembre desde un privilegiado observatorio a la berrea (combate entre los machos de los ciervos por la posesión de las hembras), escuchar y ver la ronca del gamo, contemplar la ágil cabra montesa trepar por las agrestes y escarpadas riscas de calizas u observar el majestuoso vuelo del águila real que sobrevuela los grandes cortados que abundan en estas sierras e incluso el Quebrantahuesos, especie recientemente reintroducida y aún en fase de adaptación.